La actriz se mostró cansada de la actitud de su ex, Luciano Castro, en temas de coordinación familiar. Un reproche público expone las tensiones en la expareja a pesar de la buena relación.

Sabrina Rojas ventiló en un programa de espectáculos su hartazgo con ciertos aspectos de la crianza compartida con Luciano Castro. La actriz criticó una frase recurrente del actor: «Siempre me responde que es un lujo», refiriéndose a el tiempo o el esfuerzo que demanda una tarea familiar. El reproche, aunque con un tono de humor, reveló las dificultades logísticas y el desgaste emocional en la expareja. Rojas busca establecer límites para que las responsabilidades parentales sean equitativas, mientras el público sigue de cerca esta «separación con cariño» pero con matices.

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