La tarde del martes pasado, una pareja argentina residía en Alicante conviviendo en un domicilio de la calle Cánovas del Castillo, a pesar de que ambos estaban en proceso de separación. Vivían allí con su hijo de dos años, según fuentes cercanas al caso.
Por la tarde, un familiar ingresó al departamento tras escuchar gritos provenientes del interior. Al entrar, encontró a la mujer de 29 años tendida en el hall, con múltiples puñaladas. A pocos metros, en un balcón, halló al hombre de 34 años sin vida por ahorcamiento.
La investigación inicial señala que ambos habían decidido separarse, pero seguían compartiendo el hogar. No existían denuncias previas por violencia doméstica ni constaban antecedentes en el registro oficial dedicado al seguimiento de víctimas de género, lo que en principio descartaría alertas anteriores.
El niño quedó al cuidado de familiares mientras las autoridades realizan la autopsia correspondiente y avanzan con las pesquisas. Este hecho reaviva la preocupación social por los casos de violencia de pareja, incluso cuando no hay denuncias previas y la ruptura está en curso.







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