Un vecino falleció mientras realizaba actividades acuáticas recreativas, llamando la atención de las autoridades ya que contaba con los certificados de salud actualizados.

La conmoción se apoderó de un natatorio municipal tras el fallecimiento súbito de un asistente que se encontraba realizando su rutina habitual de ejercicios. Trascendió que un hombre de 63 anos presento el apto fisico y a las pocas horas murio en una pileta municipal de Mar del Plata, un hecho que ha generado interrogantes sobre la rigurosidad de los controles médicos preventivos. Según los testigos y el personal de guardavidas presente, el hombre se encontraba nadando con normalidad cuando sufrió una descompensación repentina que lo dejó inconsciente bajo el agua. A pesar de que fue retirado de inmediato y se le practicaron maniobras de RCP durante más de veinte minutos con el uso de un desfibrilador automático, los médicos de la ambulancia solo pudieron constatar su deceso. La municipalidad ha ordenado el cierre preventivo del complejo para facilitar las tareas de la policía científica y el levantamiento de testimonios de los demás socios presentes en el lugar. Se ha iniciado una investigación judicial bajo la carátula de averiguación de causales de muerte para determinar si existió una falla cardíaca no detectada o si hubo negligencia en el operativo de auxilio. Los familiares del fallecido manifestaron que el hombre era una persona sana que realizaba actividad física de forma recurrente y que no tenía antecedentes de problemas coronarios. Este triste episodio pone de relieve la importancia de que los aptos físicos incluyan estudios de esfuerzo más exhaustivos para personas de la tercera edad que deciden retomar el deporte. La comunidad del natatorio se encuentra devastada, ya que la víctima era un vecino muy querido y respetado del barrio. El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para la realización de la autopsia reglamentaria antes de ser entregado a sus deudos para la despedida final.

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