En contraste con las medidas más estrictas que impulsan gobernadores y autoridades municipales, la UTN Regional Córdoba desarrolla un esquema alternativo: capacitación e inserción laboral para menores que venden productos en calles y avenidas. El programa piloto representa un enfoque diferente al represivo.
La iniciativa universitaria comprende cursos en rubros técnicos variados, orientación personalizada para búsqueda de empleo y vínculos con empleadores. Los participantes adquieren destrezas profesionales y competencias transversales. La meta es facilitar la transición hacia trabajos formales y de calidad.
En paralelo, gobiernos provincial y municipal avanzan con normativas que restringen la circulación de vendedores informales. Estas disposiciones buscan ordenar el espacio público, aunque plantean dudas respecto a si realmente abordan las necesidades reales de estos adolescentes.
Los coordinadores del proyecto señalan que la educación profesional constituye una vía fundamental para interrumpir patrones de exclusión social. El programa atiende específicamente a jóvenes vendedores de naranjas, población que enfrenta obstáculos importantes para acceder a empleo convencional.
Mediante esta fase experimental, se recopilará información sobre alcance y efectividad del esquema. Los responsables pretenden evidenciar que la inversión en formación profesional genera resultados más duraderos y transformadores que las sanciones. Para ampliar la propuesta será crucial mantener financiamiento estable y coordinar con otras políticas públicas de inclusión.
La coexistencia de estrategias opuestas revela un debate central: si la marginación laboral se resuelve mediante control represivo o mediante generación genuina de oportunidades.
Imagen: Pavel Danilyuk / Pexels – Con informacion de La Nacion






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