Un sondeo que alcanzó espacios de poder en Buenos Aires documenta una caída pronunciada en la valoración que existe sobre el Presidente. Ocho puntos menos de imagen se registraron después de declaraciones que brindó el Jefe de Gabinete, generando un efecto que trascendió los círculos políticos tradicionales.
El empresariado reacciona con preocupación. Desde el círculo rojo advierten sobre riesgos políticos que identifican con la expresión «riesgo Manuel Adorni», sugiriendo que pronunciamientos públicos pueden afectar la estabilidad del proyecto político. Esta evaluación marca un cambio en la relación entre el Gobierno y sus aliados económicos.
Las disidencias germinan dentro de la coalición. Dirigentes que integran la administración o que trabajan cercanos a ella expresan críticas sobre el desempeño general de la gestión. Particularmente, cuestionan el Súper RIGI, medida que no cumple con las expectativas que generaba.
El Súper RIGI constituye un punto de fricción importante. Empresarios y políticos coinciden en señalar que la iniciativa, pensada para dinamizar la economía, no alcanza los objetivos que se le asignaban. Esta brecha entre expectativa y realidad genera frustración en sectores que respaldaban la medida.
Funcionarios de la administración no se mantienen ajenos a las críticas. Algunos expresan, de manera más o menos directa, su inquietud sobre las decisiones que toma el Gobierno en materia de comunicación y política general.
El cuadro que emerge del sondeo es el de una administración enfrentando presiones crecientes desde múltiples frentes. La caída en imagen presidencial es síntoma de una desalineación entre lo que promete el Gobierno y lo que perciben distintos sectores de la sociedad.
Este deterioro marca un momento crítico en la consolidación del actual proyecto político, evidenciando tensiones que probablemente continuarán en los próximos meses.
Imagen: Valentin Sarte / Pexels – Con informacion de Ámbito






Deja un comentario