Durante el primer fin de semana de septiembre, una masa de aire frío originaria de la Antártida ingresará al territorio argentino, permaneciendo activa por aproximadamente 72 horas. El fenómeno se desplazará desde la Patagonia hacia el interior del país, alcanzando progresivamente regiones del centro y norte.

Las características climáticas esperadas incluyen temperaturas mínimas de hasta -13 °C, particularmente en zonas elevadas o de mayor exposición. Paralelamente, la población enfrentará heladas intensas y nevadas que resultarían inusitadas para la estación, con acumulaciones posibles en sectores no acostumbrados a estos fenómenos en septiembre.

El sistema meteorológico se acompañará de inestabilidad considerable en la atmósfera, traduciéndose en precipitaciones pluviosas dispersas y vientos de gran envergadura. Las ráfagas podrían alcanzar velocidades de hasta 100 kilómetros por hora, generando situaciones de riesgo para la circulación vehicular y para construcciones expuestas.

El movimiento del frente será gradual pero consistente: iniciará en la Patagonia con impacto máximo, luego avanzará hacia zonas centrales del país y finalmente hacia regiones septentrionales. Este patrón de propagación asegura que diferentes localidades experimentarán las consecuencias del sistema en momentos distintos a lo largo del período de tres días.

Es recomendable que la población prepare infraestructuras y sistemas de calefacción, acopie recursos necesarios y evite circulación innecesaria durante los momentos de mayor intensidad. La severidad combinada de bajas temperaturas, heladas severas, nevadas atípicas y vientos potentes justifica la implementación de medidas preventivas anticipadas.

El seguimiento meteorológico continuo permitirá refinar las proyecciones y actualizar recomendaciones según evolucione el evento.

Imagen: Franco Garcia / Pexels – Con informacion de La Nación

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