Las exportaciones chinas experimentaron un fuerte crecimiento durante septiembre, alcanzando un aumento del 36,3%, mientras que las importaciones se incrementaron en un 31%. Este desempeño del comercio exterior proyecta un superávit comercial en niveles récord para la segunda mayor economía del mundo.
El dinamismo de las ventas al exterior contrasta con una demanda interna que permanece débil en China. En este contexto, el comercio internacional se consolida como uno de los pilares fundamentales que sostiene el crecimiento económico del país asiático.
El superávit acumulado durante los últimos meses muestra una trayectoria que podría establecer marcas históricas, reflejando la importancia que han adquirido las exportaciones como motor de la actividad económica frente a los desafíos que enfrenta el consumo doméstico.
Este resultado llega en un momento en que China busca fortalecer su posición comercial global, aprovechando la capacidad productiva de sus sectores exportadores para compensar el menor dinamismo del mercado interno.
Imagen: Da Na / Pexels – Con informacion de Clarín






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